Historia, ¿qué pasó?




Las personas moriscas (palabra derivada de moro, que a su vez, era empleada con términos de inferioridad. Estas fueron las personas musulmanas bautizadas tras la pragmática conversión forzosa de los Reyes Católicos en 1502 en la Corona de Castilla; finalizada la “conquista” cristiana de los territorios peninsulares, medida que las Cortes retrasaron en la Corona de Aragón hasta 1526 estas, al ser cristianas practican la religión católica). Tras la conquista de estos territorios, la comunidad musulmana fue privada por la Iglesia de la práctica abierta del Islam (religión que practicaban), aunque no pudieron convencerles de la validez de la religión oficial. La gente morisca desconfiaba y odiaba la institución de la Iglesia católica, cuyos miembros habían sido los responsables de la sucesivas rupturas de los tratados hechos entre los cristianos y los musulmanes. La población cristiana más anciana despreciaba a la gente morisca y la veían como herejes obstinadas y ciudadanas avariciosas de segunda clase que merecían los malos tratos que sufrían y no tenían derecho a ser protegidas por la ley.

En esos momentos, el país se encontraba plagado de ignorancia, temor y superstición. Por lo tanto, si algo iba mal se culpaba a la población morisca, dado a la inferioridad y al miedo con el que eran tratados. Los rumores y la culpabilidad hacia las personas moriscas de que se hacían cocineros para envenenar a la población cristiana, y médicos para matar a sus pacientes cristianos, se convirtieron en algo normal. También, la sociedad cristiana afirmaba que esta población había matado a cristianos para beber su sangre. Por otro lado, el gentío morisco seguía siendo acosado por la Inquisición y esto lograba únicamente aumentar el odio que sentían hacia los cristianos.

Las malas relaciones entre la sociedad cristiana y la sociedad morisca llegaron a tal extremo, que Felipe II se vio obligado a considerar seriamente qué debía hacerse con la población morisca. En el último cuarto del siglo XVI estos habían aumentado notablemente en número y aunque no se les veía practicar el islam externamente, parecía posible una revuelta hacia el grupo cristiano debido a su indignación. Era evidente que los métodos de violencia, mayoritariamente físicos y usados para torturar a la gente que no compartía los ideales cristianos, utilizados por la Inquisición, había dejado de servir para algo más que una muestra exterior de conformidad por parte de las personas moriscas. Parecía que el único remedio residía en ponerles de rodillas por el uso de una fuerza aún mayor y las propuestas más razonables que habían hecho unas pocas voces aisladas en el pasado, estaban claramente desechadas. Cuando se las sugirieron al Rey, fueron rechazadas, pues suponían un reconocimiento parcial del camino del islam.
https://www.musulmanesandaluces.org/hemeroteca/25/moriscos.htm
Por último, finalizada esta expulsión total, cabe destacar también la suerte de la población morisca, la cual fue mucho menos conocida debido a la menor abundancia de material documental existente en la actualidad, la lejanía geográfica de los países en los cuales se instalaron y el anonimato en el que acabaron viviendo esta sociedad.

http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/los-moriscos-antes-y-despues-de-la-expulsion--0/html/ff53f196-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.htm

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